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Top Studios

En Top Studios creemos y fomentamos la formación de calidad en el ámbito fotográfico y audiovisual. Es por ello por lo que no dudamos en ceder nuestros espacios para que las mejores escuelas de fotografía y producción audiovisual puedan disponer de un lugar de prácticas para sus alumnos, que con toda seguridad, formarán parte de la cantera de exitosos creativos que constantemente eligen Barcelona para su formación y desarrollo.

Pero para que se le pueda sacar el máximo provecho al alquiler de un estudio profesional, debemos tener previamente muy claro cómo llevar a cabo una sesión dentro de un plató. ¿A qué se enfrentan y cómo pueden sacar el máximo rendimiento los alumnos de unas prácticas profesionales?

Las prácticas: fundamentales en la formación

Una cosa es la teoría y bien distinta, la práctica. Todo aquel que se haya formado académicamente tendrá esta premisa bien clara. Eso sí, no es lo mismo practicar con los conocimientos obtenidos, que rodearnos en un entorno laboral como becarios sin apenas haber tenido recorrido con las herramientas y con el plan de trabajo que se realiza habitualmente en las empresas de producción artística.

En Barcelona contamos con excelentes academias de formación que se preocupan notablemente por contar con un plan de estudio inminentemente práctico, pero no todas pueden basar esta formación empírica simulando todos y cada uno de los aspectos a los que nos vamos a enfrentar cuando crucemos el umbral de la formación hacia la práctica profesional.

Es por ello por lo que toda simulación previa que se pueda llevar a cabo, resulta fundamental para poder resolver cualquier situación, imprevisto y acostumbrarnos a timings “de infarto”, disposición limitada de materiales y otras circunstancias como la poca o mucha iluminación disponible, la adecuación a los escenarios planteados, etc., que suponen el día a día de un profesional de la fotografía y/o el vídeo.

Alquiler de estudio profesional para crear un entorno real

Por todo ello, no se debería limitar la práctica académica a únicamente enseñar el funcionamiento de las principales herramientas, a cómo montar un decorado o improvisar un estudio, cómo enfrentarnos a las condiciones climatológicas o cómo usar los programas de edición y postproducción, por enumerar los más notables ejemplos de prácticas que se realizan en las academias profesionales, sino que también se debería practicar con otros aspectos comunes como el manejo de un equipo de iluminación en el estudio, la disposición del atrezzo, cómo enfrentarnos ante la falta o rotura de material, cómo distribuir correctamente las horas disponibles para una sesión, cómo contar con todo lo necesario para exteriores o localizaciones, etc.

Estas últimas tareas no solo involucran a quienes se sitúan detrás del objetivo, sino también a otras materias de estudio igual de necesarias como los montadores de escenarios, equipos de producción, localizadores y otros tantos profesionales que también forman parte del mundo de la fotografía y el sector audiovisual.